Narcisismo Mujer Hermosa

Narcisismo y Publicidad

Publicada en

¿Qué es el narcisismo?

En psicología utilizamos el término narcisismo para referirnos al amor que un individuo se profesa a sí mismo. El término narcisista deriva del personaje mitológico Narciso que estaba enamorado de sí mismo.

Para los psicoanalistas, el narcisismo es una primera fase de la evolución de los afectos del niño. En esta fase inicial el niño dirige toda su libido hacia sí mismo. Su propio “Yo” se constituye en el objeto de deseo. Estamos hablando de un momento evolutivo anterior al establecimiento del complejo de Edipo.

El niño debe ser capaz de superar esta fase de narcisismo y dirigir su libido hacia su madre. Si por algún motivo el sujeto no es capaz de evolucionar y se  queda anclado en esta fase, será incapaz de madurar afectivamente. Una personalidad narcisista es una personalidad inmadura que a nivel de sentimientos no ha podido desarrollarse.

Para algunos autores, esta fijación en una fase tan primitiva, es debida a una falta de amor, que el niño no ha percibido por parte de sus padres. El niño en lugar de encontrar un amor parental auténtico, ha sido halagado como poseedor de algún tipo de cualidad o talento extraordinario.

Esta percepción de grandeza que el niño adquiere de sí mismo le sirve para ocultar su inadecuación, su ira de naturaleza oral, su profunda agresividad y resentimiento hacia esos padres que le negaron un verdadero amor.

Modelo Masculino

El mito de Narciso.

Como en el complejo de Edipo, en el complejo de Electra o en el complejo de Diana, los psicólogos recurren con facilidad a los personajes de la mitología, para dar nombre a los diversos trastornos que describen.

La historia de Narciso es muy conocida: Su madre era la ninfa Liríope, tuvo un hijo de singular belleza. Tras su nacimiento, uno de los más extraordinarios adivinos griegos, el ciego Tiresias, auguró para él una vida extraordinariamente larga. El cumplimiento de la profecía venía estaba condicionado. Si Narciso veía su imagen reflejada en alguna superficie, moriría.

Según pasaban los años, Narciso despertaba la admiración y el deseo, tanto de los hombres como de las mujeres. Todos se quedaban enamorados de su belleza y su perfección. Sin embargo, Narciso despreciaba a los que le amaban, era sumamente arrogante y apenas reparaba en los semejantes que tenía a su alrededor.

Una vez, mientras paseaba, la ninfa Eco lo vio y se quedó enamorada de él. La ninfa declaró su amor a Narciso, y éste la rechazó con crueldad y vehemencia. Destrozada y con el corazón roto, la ninfa se retiró a una cueva, donde murió de pena, no persistiendo de ella, más que su voz, en forma de eco.

El castigo de Narciso.

La arrogancia y el desprecio de Narciso, suscitó la ira de la diosa de la venganza, Némesis. Ésta planeó un castigo para Narciso, que le hiciera sufrir en carme propia el sentimiento de ver rechazado su amor.

Un día en que Narciso jugaba al borde de un lago, vio su imagen reflejada en las cristalinas aguas. Nunca había visto a nadie tan hermoso y se enamoró perdidamente de esa figura. Narciso alargaba su mano para acariciar la bella figura, pero cada vez que tocaba el agua, las ondas desvanecían la imagen.

Narciso, empezó a saber lo que era estar enamorado y no ser correspondido. Dejó de comer, apenas podía dormir, buscaba su imagen en las aguas, pero no podía conseguirla. Acabó volviéndose loco y se arrojó al agua para abrazar lo que tanto deseaba. Allí mismo murió ahogado y una bella flor, el narciso, creció en aquel lugar.

Pero la muerte no acabó con el dolor de Narciso. Cuando Caronte, el barquero, lo llevaba en su lúgubre embarcación, hacia la otra orilla de la laguna Estigia, la imagen de Narciso, reflejada en el agua le perseguía y atormentaba.

El mito de Narciso

Narcisismo y Publicidad.

Definimos la publicidad como la forma de comunicar algo a los demás, con el objeto de incrementar las ventas o el consumo de un producto o una marca comercial. Para conseguir este objetivo se realizan campañas publicitarias, especialmente diseñadas para captar la atención del consumidor.

El cuerpo humano, es uno de los medios más usados por la publicidad, como reclamo para lograr sus fines. La atracción de la belleza, el deseo por un cuerpo hermoso, es el concepto subyacente en numerosas campañas publicitarias. Nos quieren vender una colonia y una hermosa y atractiva mujer, nos hace ver que unas gotas de ese producto son la clave para conseguir su atracción.

Por supuesto, el mismo mensaje, pero utilizando al hombre fornido y escultural, sirve para vender toda clase de productos a las mujeres. Vemos como la belleza se convierte en el vehículo más adecuado para promocionar productos, que en ocasiones, poco o nada tienen que ver con el cuerpo humano.

La belleza, la imagen de Narciso, el culto al narcisismo es una poderosa herramienta de la publicidad. Pero lo que nació siendo un medio para conseguir ventas, se ha convertido en un fin en sí mismo. El público demanda y consume publicidad, no tanto por lo que promociona, sino por la satisfacción de ver los cuerpos hermosos. El anuncio publicitario ha pasado de ser un medio de promoción de ventas a ser un producto de consumo en sí mismo.

Narcisismo y Publicidad

 

La Metamorfosis del deseo.

La gran revolución del mundo de la publicidad, según Jesús González y Amaya Ortiz de Zárate, “El Espot Publicitario. La Metamorfosis del Deseo”(1), ha sobrevenido en el momento en el que el espot publicitario, lejos de ser un medio a través del cual se informaba sobre las características de un determinado producto para su posterior consumo, se ha convertido en sí mismo en un producto de consumo. A la gente le gusta ver publicidad. ¿Por qué?

Para leer el trabajo haz clic aquí:   La Metamorfosis del deseo.

 

 

Autor:

Augusto Castaño RecioPsique Psicólogos Illescas

Artículos recomendados.

Summary
Review Date
Reviewed Item
Narcisismo y Publicidad
Author Rating
51star1star1star1star1star

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *