Tanofobia

Tanofobia y Tanorexia

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Podemos decir con orgullo, que España es un país soleado. Al menos eso piensan los más de 80 millones de turistas que visitan nuestro país atraídos por nuestras costumbre, nuestra gastronomía, nuestro monumentos y … nuestro sol. Sin embargo es poco probable, que entre estos visitantes encontremos a los que padecen una curiosa enfermedad llamada Tanofobia.

Fobias simples o específicas.

La Tanofobia es un trastorno de ansiedad que se engloba dentro del grupos de las fobias específicas. En concreto, los pacientes con Tanofobia tienen un miedo excesivo e irracional a exponerse al sol por los peligros que dicha exposición les puede acarrear.

Una fobia es un trastorno de ansiedad que se caracteriza porque el paciente presenta un miedo de gran intensidad, irracional y desproporcionado ante un objeto, lugar o situación. Las fobias incluyen dos grandes grupos:

  • Las llamadas Fobias Simples o específicas en las que el miedo aparece ante un objeto o situación específico y concreto: aracnofobia, claustrofobia, hematofobia, etc.

La Aracnofobia es la fobia a las arañas

  • Las Fobias complejas son aquellas donde el temor es más difuso. Se incluyen en este grupo: La Fobia Social y la Agorafobia.

¿Qué es la Tanofobia?

En el caso de la Tanofobia nos encontramos ante una fobia simple. También se conocen como fobias específicas. En la Tanofobia el objeto fóbico viene definido por la exposición a los rayos solares. La tanofobia consiste en el miedo irracional que sienten algunas personas por el sol. Este temor se fundamenta básicamente en el temor intenso, excesivo e irracional a la exposición ante los rayos solares. El paciente con Tanofobia cree firmemente, que si se expone al sol, va a sufrir consecuencias dañinas para su salud, incluso mortales.

Las personas que sufren este trastorno temen ir a la calle en un día soleado.  Su miedo  radica en tener contacto directo con el sol. Cuando se ven obligados a exponerse al sol toman medidas de precaución. El paciente con Tanofobia no toma medidas de protección básicas y elementales. Muy al contrario, usan medidas de protección extrema como:

  • Chaquetas.
  • Guantes.
  • Gorros.
  • Gafas de sol.
  • Cremas de máxima protección solar.
  • Paraguas para evitar ese contacto directo con los rayos ultravioletas emitidos por el sol.

De todos es conocido, que una exposición prolongada a los rayos ultravioletas del sol pueden generar consecuencias nocivas sobre la piel. En el caso de las personas con tanofobia considera que estos efectos nocivos van a aparecer ante una mínima exposición de su piel al sol. Este miedo irracional no disminuye ante las evidencias experimentales, la lógica o la argumentación. Tiene por lo tanto un carácter irracional, que es común a los trastornos fóbicos.

Tanofobia miedo irracional al sol

 

La Tanorexia.

En el polo opuesto al tanofóbico, nos encontramos a las personas con Tanorexia. Podríamos definir la tanorexia como la adicción excesiva al bronceado. El tanoréxico nunca está conforme con su tono de bronceado y siempre piensa que es insuficiente. Nos encontramos ante personas que buscan de una forma obsesiva y enfermiza aumentar la pigmentación de su piel. Para ello recurren a largas exposiciones al sol en playas, piscinas o cabinas de rayos ultravioleta. El término tanorexia no está reconocido en medicina o psicología como un trastorno. Pese a ello, es utilizado en la literatura para referirse a las personas que padecen esta obsesión por el bronceado.

La Tanorexia debería ser incluida como un tipo de alteración psicológica en la que no existe una aceptación de la imagen corporal. Se debería pues, incluir con las dismorfofobias. La tanorexia es mucho más frecuente entre las mujeres que los hombres. Su frecuencia va en aumento en los últimos años. El rango de edad donde aparecen más casos es el que va de los quince a los cuarenta años.

Es evidente que esta exposición masiva a los rayos solares es muy nociva y acarrea numerosos problemas de salud. De hecho, el término tanorexia se empezó a utilizar hace ya bastante años en USA, por los médicos que atendían a mujeres con melanomas, queratititis actínicas y otras lesiones dérmicas. Estas pacientes, a pesar de presentar patologías producidas por la exposición a los rayos ultravioleta, seguían obsesionadas por seguir tomando el sol.

Los pacientes con tanorexia acaban desarrollando patologías que afectan la piel de manera evidente. Entre los riesgos se encuentran:

  • Envejecimiento prematuro.
  • Arrugas.
  • Melanomas y otros tipos de cáncer de piel.
  • Quemaduras solares.
  • Degeneración macular.
  • Queratitis actínicas.

Tanorexia: Obsesión por tomar el sol

Consecuencias de la Tanofobia.

Podríamos pensar, después de ver las posibles complicaciones de la tanorexia, que el paciente con tanofobia, salvo el temor y el miedo irracional al sol, su enfermedad no tiene más repercusiones en su salud. Nada más lejos de la realidad. En primer lugar el tanafóbico, al huir de la luz solar presenta un aspecto pálido, apergaminado y enfermizo.

Las complicaciones dérmicas de la tanorexia son la base de la patología del tanafóbico. El temor a sufrir un cáncer de piel o un melanoma son los detonantes de su fobia. Lo que ocurre es que el tanafóbico, pierde el sentido de la realidad y su miedo es desproporcionado. Piensa que si durante breves segundo, los rayos solares contactan su piel padecerá quemaduras, un melanoma u otro cáncer de piel. Pero al huir de los rayos solares, se ve privado de los efectos beneficiosos de la Vitamina D.

Sin la exposición de la piel al sol, la vitamina D no se puede sintetizar. Por este motivo una de las consecuencias que acarrea la tanofobia es el déficit crónico de Vitamina D. En los niños la falta de vitamina D origina el raquitismo. la vitamina D es esencial para que el calcio se pueda fijar a los huesos. En la persona con tanofobia, el metabolismo del calcio se ve alterado y la primera repercusión es la osteopenia. Si la situación se mantiene y no se buscan soluciones acaba desembocando en la osteoporosis.

Tratamiento de la Tanofobia.

Como en tantas otras fobias, el tratamiento de la tanofobia será más necesario, cuanto más importante sea la influencia negativa de su miedo al sol, en su vida cotidiana. Cuando el temor a la exposición solar condiciona gravemente su vida familiar, laboral y social es preciso ponerse en manos de un psicólogo especializado.

La ayuda de especialistas a través de una psicoterapia específica, permitirá a estas personas controlar mejor la ansiedad que les produce pensar que pueden ser quemados por el sol. Estas terapias se basan principalmente en brindarle al paciente herramientas para que éste vaya perdiendo el miedo y puedan disfrutar de la luz solar sin temor a sentirse lastimados.

La psicoterapia ayudará al paciente a exponerse al sol pocos minutos al día, en un horario recomendando, donde los rayos solares sean de menor influencia.

Autor:

Augusto Castaño RecioPsique Psicólogos Illescas

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